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Caes mal, y lo sabes, tía!

Hola amigas ¿qué tal? Yo mejor. Un mes más me dispongo a abriros la mente, que de piernas ya os abrís vosotras solas. El otro día navegaba por la red, entre el Grindr y el Cam4, y me di de bruces con un artículo interesantísimo que me bajó la erección que me había provocado pollonlechero89. Más allá de sentirme enojado por el cercenamiento del riego sanguíneo de mi polla, comprendí que ese articulo, firmado por el doctor Bradberry, suponía una oportunidad sin precedentes para explicaros por qué coño caéis mal, porque sí amigas, caéis mal, sois insoportablas, y todo el mundo habla de ello.

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Muchas personas, tías, sucumben a la creencia errónea de que la capacidad de caer bien es algo natural, que no se puede aprender y que solo tienen unas pocas afortunadas, a saber, las guapas, los gatitos que hacen videos súper cuquis en internet y Beyonce. Nada más lejos de la realidad, pavas, que sois muy pavas.

Nenas, caer bien no es algo con lo que se nace, como un pollón o una alergia, caer bien es algo que puede conseguirse desarrollando la inteligencia emocional, algo que puede sonar inasible para la mayoría de vosotras, que sois tontas y solo desarrolláis emociones en base a las drogas que habéis consumido antes de entrar en la sauna. Pero para eso estoy yo aquí, para allanaos el camino al tiempo que hundo vuestra autoestima.

Teniendo en cuenta lo interesadas que sois, amigas lectoras, os recordaré que según un estudio de la universidad de Wichita, las personas con mayor inteligencia emocional, ganan cerca de 30.000€ más al año que aquellas que carecen de inteligencia emocional. Si sois de aquellas que ni siquiera ganáis 30.000€ al año, una de dos, o sois unas hijasdeputa, o sois ciudadanas del Estado Español, o habéis votado al PP, lo que os convierte en unas hijasdeputa y ciudadanas del Estado Español; pero eso es otra historia. Y es que el doctor Bradberry es norteamericano, y allí los orfidales se los comen como si fueran lacasitos.

Pero más allá de los datos macroeconómicos de cada lugar, amigas, lo que sí es cierto es que la inteligencia emocional es una cuestión flexible que se puede mejorar con esfuerzo, ergo, hasta las tontas podéis lograr ser emocionalmente inteligentes. Y es por ello, oye, que todas, sociópatas, histéricas, pesadas, mamarrachas, maricas malas, todas, podéis llegar a caer bien si desarrolláis vuestra puta inteligencia emocional, para ello, el Doctor Bradberry y yo os vamos a dar los hábitos clave que hacen que las personas emocionalmente inteligentes caigan bien. Luego ya si eso podéis optar por hacernos caso o limpiaros el culo con estas páginas, lo que no sería muy inteligente, porque son páginas satinadas y os quedarían las nalgas como un cuadro de Pollock, amigas.

Éstas son las características de las personas que caen bien, tías.

1. Son auténticas
Amigas, a nadie le gustan las personas falsas, sino mirad Gran Hermano. La gente gravita alrededor de las personas auténticas porque saben que se puede confiar en ellas, de la misma forma que los planetas gravitan alrededor del sol y las moscas de la mierda. Son auténticas.
Vamos, que tenéis que ser vosotras mismas; pero sin exagerar, monas.

2. Hacen preguntas consideradas
El mayor error que cometemos en general a la hora de hablar con los demás es que nos centramos tanto en lo siguiente que vamos a decir o en cómo nos va a afectar lo que está diciendo la otra persona que no escuchamos a nuestro interlocutor.
Craso error amigas. Debéis escuchar atentamente y demostrarlo con preguntas aclaratorias, es decir, ya os puede importar una mierda lo que os cuentan, que tenéis que prestar atención y demostrar interés. Imaginaos que os está haciendo una mamada y levanta la mano para contaros algo, no le empujéis la cabeza hacia abajo, escuchad sus palabras y después de asentir, empujadle hacia abajo. Caeréis mejor. Y os correréis antes.

3. No juzgan
Si queréis caer bien, tenéis que tener abierta la mente, no las piernas. Tener la mente abierta os hace cercanos e interesantes a los ojos de los demás. Nadie quiere tener una conversación con alguien que se ha formado una opinión preconcebida y no está dispuesto a escuchar.
Sed contenidas. soy consciente de lo divertido que es el cotilleo y poner a parir al resto; pero no sois colaboradoras del “Salvame”, ni contertulias, ni siquiera sociólogas, así que procurad no juzgar lo que hace el resto, si no queréis que el resto os juzgue. Si se os hace difícil opositad y lo mismo termináis como la Marlaska, en la audiencia nacional, sin haber cometido ningún delito… aparentemente.

4. No buscan llamar la atención.
A la gente, inexplicablemente, no le atraen las personas que están desesperadas por llamar la atención. Vamos que para ganarte a la gente no tienes que tener una gran personalidad, ni ser especialmente extrovertido, tan solo ser amable y considerado.
Llegados a este punto tengo que decir que el doctor Bradberry es un puto moñas, que coñazo. Yo creo que es del Opus. Un estudio de la universidad de Wisconsin dice que es un puto coñazo de doctor. Ahí lo dejo.

5. Son coherentes
Las personas que caen bien son coherentes según el Doctor este, es decir, no son ni políticos, ni madres, que lo mismo te dicen una cosa que te dicen la otra. Y por lo que parece tampoco son Doctores. Por eso la física cuántica no cae bien.

6. Su lenguaje corporal es positivo
Ser consciente de los gestos, las expresiones y el tono de voz (y asegurarse de que son positivos) hace que atraigas a la gente como un picnic a las hormigas, como el chopped a Falete y un Gintonic a Naty Abascal. Utilizar un tono entusiasta, no tener los brazos cruzados, mantener contacto visual e inclinarse ligeramente hacia la persona con la que se habla son formas positivas de lenguaje corporal que utilizan las personas emocionalmente inteligentes, y los putos acosadores, para atraer a los demás.
Sí, amigas, la forma, la mayoría de las veces, es más importante que el fondo. Por eso triunfa “Mujeres y Hombres y Biceps y Berzas” y no lo hace “Redes”. Tócate los cojones con el Doctor Bradberry. Estoy poniéndome de una hostia…

7. Causan una buena primera impresión
Estudios de la universidad de Sebastopol demuestran que la mayoría de la gente decide si le caes bien o si no durante los 7 primeros segundos de conocerte. Y luego se pasa el resto de la conversación justificando internamente esa impresión inicial.
Una postura erguida, un apretón de manos firme, una sonrisa y unos hombros rectos os ayudarán a darle una buena impresión a la persona con la que estáis hablando. Es decir, actuad como un político en campaña electoral, lo que contradiría al primer punto, el de ser auténtica; pero esto está escrito por el puto doctor Bradberry, que es a la coherencia lo que yo a la temperancia, lo que vendría a contradecir el quinto punto, lo que vendría a decir que el tal Bradberry debe caer mal de cojones, por lo que su tesis doctoral debería llamarse “Consejos doy que para mí no tengo”. Creo que he entrado en bucle.

8. Llaman a la gente por su nombre
El nombre es una parte esencial de la identidad de cada uno, y sienta muy bien oír que otros lo pronuncian. La gente que cae bien se asegura de pronunciar el nombre de los demás.
Así que evitad el maricón, potxolo, guapísimo y sobretodo el “oye tú”. Yo personalmente al Doctor Bradberry siempre le llamo “Tú, imbécil” y por eso le caigo mal. Sorprendentemente.

9. Sonríen
De manera natural, e inconsciente, la gente imita el lenguaje corporal de la persona con la que está hablando. Si quereís caer bien a los demás, sonreid durante una conversación y ellos, inconscientemente, os responderán igual y se sentirán bien.
No apliquéis esta reflexión a la hora de ligar. Que te tires al paquete del otro no significa que el otro, alegremente, se tire al tuyo. Lo más probable es que te suelte una hostia, lo que contradiría varios puntos del estudio del doctor Bradberry y os terminaréis cayendo mal… no sé si me explico.

10. Saben a quién tocar
Cuando tocáis a alguien durante una conversación, provocáis que su cerebro libere oxitocina, un neurotransmisor que hace que su cerebro os asocie con sensaciones positivas, como la confianza. Con tocar el hombro o dar un abrazo o un apretón de manos amistoso basta para que se libere oxitocina.
La oxitocina es esa droga natural y gratuita a la que los concursantes de Gran Hermano son adictos, tías. Y es que allí todo se sobredimensiona. El peligro de la oxitocina es el síndrome de abstinencia. Si tocas y/o abrazas menos a uno terminas nominada. No es por maldad, es que son yonquis de tus abrazos, tu sonrisa, tu autenticidad y tu coherencia, aunque no sepan ni remotamente que significan. Llegados a este punto el Doctor Bradberry ya debe haberme bloqueado en Facebook. Qué disgusto.

11. Mantienen en equilibrio pasión y diversión
La gente que cae bien mantiene el equilibrio entre la pasión y la capacidad de divertirse. En el trabajo es seria, pero amable. Suelen ser buenos trabajadores porque son socialmente eficaces en periodos cortos de tiempo y le sacan el máximo rendimiento a los momentos sociales de valor.
Le restan importancia a las charlas insustanciales y a los cotilleos y se centran en interactuar de formas más relevantes con sus compañeros de trabajo. Además, se acuerdan de lo que les dijiste ayer o la semana pasada, lo que demuestra que para ellos eres tan importante como su trabajo.
Vamos, que son unos putos guays, aburridos y rencorosos. No sé a vosotras; pero a mí la gente que cae bien me empieza a caer mal de cojones.

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En resumen, tías, y siempre según el subnormal del doctor Bradberry, que de pequeño cayó en una marmita de buen rollo, la gente que cae bien se relaciona con los demás sin dificultades, fomenta la armonía en el entorno de trabajo, saca lo mejor de las personas de su alrededor y, por lo general, parece que es la que mejor se lo pasa. Son como Pocholo en un after.
Las autoridades sanitarias advierten que un estudio de la universidad de Poughkeepsie demostró, que dos de cada tres estudios de la universidad de Wichita era falsos, a lo que un estudio de la universidad de Wisconsin demostró que la universidad de Poughkeepsie no existía, a lo que un estudio de la universidad de la vida añadió que los estudios de las universidades eran tan útiles como un cubo de queroseno para apagar un fuego.

La universidad de Wisconsin aún estudia disentir, siguen intentando apagar el fuego.
Al fuego le cayó mal el queroseno, parece ser.

4 Comments

  1. kontxi

    Doctor Artetxe creo que hace unos mejores estudios sin tanto presupuesto ni tanta gaita,bueno, a lo mejor sí que con tanta gaita.

    De todo esto, lo que deduzcoes que; este estudio es una mierda. Sonrio, toco(¿igual demasiado?),digo el nombre de las personas, me acerco, escucho todas las chapas del mundo, pregunto,soy genuina como los anuncios antiguos de malvoro y caigo muy bien o me odian directamente, y no es por envidia, porque mi físico facial se lo quedó mi hermana pequeña a pesar de llegar más tarde que yo al mundo, mis piernas,mi hermano pequeño, mi altura un primo de Castro que no de Cuenca,mi estilo(es tan personal que soy multiestílica; a veces aldeanapop, comodarock,taconerarural o maxibohochicktotal. Que me ponga lo que me ponga me tengo que maquillar y peinar y ensalzar de todas todas.El campechanismo me sale por los poros y en mis venas está tatuado: Nena con vaqueros parece que has salido de una granja y eres tan bajita que los minion te adoptarían de mascota.

    Vamos….que el estudio es…Una mierda!!

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