Blog

Nuestros locales: Maldeojo Optike Atelier, ver (y ser visto) con otra mirada

En pleno corazón del Casco Viejo de Bilbao, entre tiendas de souvenirs y cadenas que replican escaparates idénticos en cada ciudad, Maldeojo Optika Atelier se presenta como un soplo de aire fresco. Esta óptica independiente —con nombre afilado e irreverente— apuesta por algo que parece revolucionario hoy en día: que lo que compres te dure, te favorezca… y tenga alma.

Aquí no se trata de llevar la marca en grande ni de seguir modas sin sentido. Se trata de ver bien y, de paso, sentirte bien con lo que llevas puesto. Por eso, en Maldeojo no venden gafas, asesoran. Y no lo hacen solo en función de la estética, sino de la fisionomía del rostro, el estilo de vida, la personalidad o incluso el tono de piel. Quieren que cada cliente se lleve algo que le funcione, que le favorezca y que tenga sentido para su día a día.

El nombre surgió, como muchas buenas ideas, en casa. Fue una ocurrencia de uno de los dos socios —también pareja—, que dio con una fórmula que resume perfectamente lo que son: una óptica diferente. “¿Dónde vas cuando tienes mal el ojo? Pues a Maldeojo”, dicen con humor. Un espacio que escapa de lo genérico y apuesta por monturas originales y únicas, imposibles de encontrar en otros establecimientos.

¿Y cómo se sobrevive en un Casco Viejo cada vez más turístico, donde lo local va desapareciendo? Con resistencia y mucha claridad. El turismo no les ayuda, incluso lo ven como una barrera: desplaza a los vecinos de toda la vida, su verdadero público. Además, sienten que las instituciones no apuestan por un comercio de cercanía con identidad propia.

Este verano, su colección incluye desde lo clásico hasta lo más rompedor, pero siempre con una constante: trabajan con pequeñas firmas, muchas veces artesanas, que huyen de las grandes multinacionales y del sobreprecio por llevar un logo. Nada de obsolescencia programada, todo calidad.

En cuanto al estilo, el público LGTB+ encuentra en Maldeojo un espacio cómodo y sin etiquetas. No hay distinción por género, estética o rol. Solo ganas de que cada persona encuentre su gafa ideal. ¿El público gay? “Más atrevido, más valiente”, dicen. Y sí, este verano hay modelos diva que están conquistando corazones queer. Pero mejor… pásate y pruébatelas tú.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.